Los neutrófilos y sus lóbulos

Los neutrófilos son nuestros defensores. Están siempre en las trincheras, son "valientes y aguerridos". Son los primeros en aparecer cuando se produce una infección o una inflamación. Comparten con unos de sus parientes más próximos, los macrófagos, la misma vocación: ambos son fagocitos. Fagocitan, es decir, literalmente se comen a las células que detectan como enemigas. 

Los neutrófilos entran dentro de un selecto grupo llamado granulocitos, porque tienen gránulos en su citoplasma y sus núcleos están lobulados. Los eosinófilos y los basófilos también son granulocitos. Y todos estos más los linfocitos y monocitos/macrófagos (se llaman monocitos cuando están en sangre y macrófagos cuando se activan en búsqueda de enemigos) componen el llamado grupo de leucocitos o glóbulos blancos, las células que se ocupan de defendernos. Aunque hay más células que se encargan de esa importante y reconocida tarea. Las primeras células inmunes en ser descubiertas fueron las células dendríticas, allá por el año 1868, por parte de Paul Langerhans. También tenemos las células Natural Killer (o NK) que son un tipo especial de linfocitos o las dendríticas foliculares.

Los neutrófilos se identifican genial con microscopio óptico porque aparecen con núcleos muy lobulados, como puedes ver:


¿Te has fijado bien en lo lobulados que estaban los cuatro neutrófilos de la imagen anterior? Te pido que te fijes bien porque a veces pueden no estarlo.

Se llama alteración de Pelger-Huët cuando al observar los neutrófilos al microscopio vemos que en vez de estar polilobulados (o polisegmentados, también se dice así) tienen solo dos segmentos. Parecen dos núcleos pero si agudizas el ojo y calibras el micro verás que están unidos. Tienen por tanto hiposegmentación, están menos lobulados. 

Esta alteración, cuando naces con ella, está causada por una mutación en el gen que codifica el receptor de la laminina B. Cuando la mutación se produce en heterocigotos entonces las manifestaciones clínicas son muy leves. Pero cuando aparece en homocigosis la malformación no se manifiesta solo al ver los neutrófilos sino que se asocia a retraso del crecimiento, epilepsia y malformaciones óseas, por ejemplo polidactilia (más de cinco dedos en una mano).

Pero también, a veces, puede ocurrir que naces con los neutrófilos bien y sin la mutación que causa la malformación, pero resulta que en algún momento se vuelven hiposegmentados. Esto ocurre en el marco de un grupo de enfermedades bastante graves que se llaman síndromes mielodisplásicos. Cuando vemos neutrófilos hipolobulados en estas enfermedades le llamamos pseudo Pelger-Huët.

Un síndrome mielodisplásico es un tipo de cáncer que suele ocurrir en personas de más de cincuenta años y en el que una célula madre hematopoyética, la que daría lugar a células de la sangre, crea muchas células pero mal formadas. Displásicas, que se dice en medicina (de ahí el nombre). Ya te lo imaginas: una de esas celulas mal formadas son los neutrófilos apareciendo con menos lóbulos. Estos síndromes son parecidos a las leucemias, pero a diferencia de ellas las células anormales no suelen salir a la sangre, se quedan en la médula ósea. Sin embargo las clasificaciones son amplias y algunos de estos síndromes se superponen o evolucionan a leucemias. Al estar mal formadas no salen de la médula ósea y en sangre parece que hay pocas células: hay leucopenia y anemia, por ejemplo. Algunos de estos síndromes se llaman anemias refractarias porque no responden al tratamiento con hierro.

Como curiosidad, el gran divulgador Carl Sagan padeció un síndrome mielodisplásico. Él mismo cuenta los detalles de su enfermedad y su día a día luchando contra ella en el recomendable libro Miles de millones.


Como contrapartida al Pelger-Huët, los neutrófilos pueden aparecer hipersegmentados en algunos tipos de anemias, como las anemias megaloblásticas por déficit de vitamina B12 o B9.

Ya lo decían nuestras madres: "lobúlate no vayas a coger frío".

Borja.

BIBLIOGRAFÍA:
  • Hoffmann K et al. (2002). Mutations in the gene encoding the lamin B receptor produce an altered nuclear morphology in granulocytes (Pelger-Huët anomaly). Nature Genetics 31, 410 - 414.
  • Longo, Dan L; et al. (2012). Harrison. Principios de Medicina Interna. s.l.:McGrawHill.
  • Kindt, Thomas J. et al. (2007). Inmunología de Kuby. McGraw Hill. 6ª Edición.
  • Sagan, Carl (1998). Miles de Millones. Ediciones B.