17 de marzo de 2014

Lectura en frío: arte y estafa

Carl Sagan publicaba en su manual de escepticismo El mundo y sus demonios un ejemplo de "lectura fría", también llamada "lectura en frío", "falacia de validación personal" o en inglés "coldread". La lectura en frío es una herramienta que utilizan los psíquicos y charlatanes "profesionales" para conocer, aparentemente, los sentimientos o características de la persona que examinan. La lectura en caliente, por el contrario, es algo mucho más mundano: consiste en obtener la información previamente por el medio que sea, y utilizarla para sorprender con conocimientos específicos del sujeto analizado.

La lectura en frío consiste en afirmar que el sujeto posee predisposiciones personales ligeramente opuestas (intentando abarcar todo el abanico posible de características psíquicas o emocionales) de una manera subrepticia y sutil para que cualquier persona pueda ver en esa descripción algo (o mucho) de verdad. No dicen nada, o casi nada no evidente del sujeto, sino que plantean sugerencias y hacen preguntas sutiles. La persona (la víctima) se sorprenderá de que el místico conozca tan bien las respuestas (que el pobre estafado tan inocentemente ha dado previamente sin enterarse). Es así como funciona. Es el truco de los psíquicos, mediums, astrólogos, echadores de cartas, profetas y demás estafadores. Te propongo un juego: lee este texto. ¿Te darás por aludido?
A veces eres extrovertido, afable, sociable, mientras otras veces eres introvertido, cauto y reservado. Has descubierto que es poco inteligente revelarte a los demás con demasiada honestidad. Prefieres un poco de cambio y variedad, y te produce insatisfacción verte rodeado de restricciones y limitaciones. Disciplinado y controlado por fuera, tiendes a ser aprensivo e inseguro por dentro. Aunque tu personalidad tiene puntos flacos, sueles ser capaz de compensarlos. Tienes muchas capacidades sin aprovechar, que no has convertido en ventajas para ti. Tienes tendencia a ser crítico contigo mismo. Tienes una gran necesidad de gustar a los demás y de sentirte admirado.
ADVERTENCIA: Si el párrafo anterior le ha convencido de que hablaba de usted, está confirmado: se trata de un humano. Casi todo el mundo reconoce, al menos superficialmente, algún rasgo de su carácter en esta descripción.

Ian Rowland, experto en lectura en frío, afirma:
En el curso de una lectura de éxito, el vidente provee la mayoría de las palabras, pero es el cliente el que les otorga la mayoría del significado y todo el sentido.

Y esto lo pone de manifiesto muy bien el mago y escéptico James Randi (o Asombroso Randi) en un texto titulado "El Arte de la Lectura en Frío":
Ejemplo: "Percibo a un hombre viejo aquí", es una pregunta, una sugerencia y una adivinanza del vidente o psíquico que espera alguna reacción del sujeto y que, normalmente, la consigue. Esa reacción puede ser un asentimiento con la cabeza, pronunciar el nombre de una persona, o una identificación (hermano, esposo, abuelo), pero que es dada POR EL SUJETO, no por el vidente. "Están diciendo 'Bob' o 'Robert'. ¿Reconoces a esa persona?" Esto es otra pregunta, sugestión y adivinanza. Si hay un Bob o Robert el sujeto ampliará la identificación. Pero si no hay un Bob o Robert inmediatamente reconocido, el vidente lo obviará comentando que Bob está ahí involucrado pero que no se reconoce en este momento. Si cualquier Bob es recordado más tarde por el sujeto esto será incorporado por el psíquico a todo su discurso. [Sino no]. Observen y escuchen un vídeo de una lectura. En un video de Van Praagh preparado para el programa de TV 48 horas en una lectura que duró 60 minutos, encontramos que sólo hubo 2 afirmaciones hechas entre 260 preguntas que se hicieron durante todo el programa. Van Praagh buscaba el nombre del esposo muerto de una mujer y llegó a él preguntando "¿Conoces a alguien llamado Jack?" La mujer respondió "¡Sí! ¡Jack mi esposo!" Pero Van Praagh no identificó a "Jack" para nada. Pidió a la propia mujer que ELLA lo identificara. Antes de esto, Van Praagh ya había intentado y fallado con 26 nombres de hombres. Pero la mujer (el sujeto) olvidó todos los errores previos porque no eran importantes para ella. "Jack" era lo único relevante.
Los psíquicos en ocasiones guían al sujeto para que éste crea que sabían algo que ellos desconocían. Por ejemplo:
Psíquico: "¿Tu esposo permaneció mucho tiempo en el hospital o murió rápidamente?".
Sujeto: "Oh, murió casi inmediatamente".
Psíquico: "Sí, él me lo está diciendo. Dice que no sufrió y que le fue evitado sentir dolor".
El psíquico en este caso (Van Praagh para ser más concretos) "sorprendentemente" fue quien tuvo que hacer la pregunta para saber eso.
El truco es un poco más complejo, y es que las personas, tú y yo o la señora del programa 48 horas, tendemos a olvidar los fallos y sólo recordar los aciertos. En Ciencia, no es al contrario, pero casi. Debemos recordar los fallos tanto como los aciertos. Ambos dan gran información. En el texto de Sagan podemos ver claramente como funciona esto de la "lectura en frío". En la primera oración contrapone totalmente dos personalidades (extrovertido e introvertido) y se asegura de enlazarlas mediante una expresión que no lo deja muy claro ("mientras otras veces"). Si una persona introvertida lo lee va a darse por aludida, poniendo más peso en las tres últimas afirmaciones y dirá de las primeras que es posible, "a veces puedo ser extrovertido si la situación lo requiere". Lo contrario se aplicaría a una persona extrovertida, que daría más relevancia a las tres primeras afirmaciones. Y así con el resto.

Pero esto no es todo, pues el negocio se acabaría bastante rápido. La lectura en frío está relacionada con lo que se conoce como efecto Barnum (también llamado efecto Forer). En un artículo anterior de este blog titulado "Las personas no deberían leer horóscopos" hago una breve reflexión sobre el efecto:
Pero es que además, las supuestas descripciones de personas que hacen los astrólogos son aplicables, en realidad, a cualquiera. Son una burda estafa. Uno de los motivos por los que creemos en esas absurdas descripciones es por lo que en psiquiatría se llama efecto Barnum: individuos darán por ciertas descripciones de su personalidad que supuestamente han sido realizadas específicamente para ellos, pero que en realidad son generales y suficientemente vagas como para ser aplicadas a un amplio espectro de gente. Ya me dirás que tienen en común George Michael, Maryl Streep, G.W. Bush, el Dalai Lama y Pamela Anderson, además de ser cáncer.
Para comprobarlo, puedes realizar otro juego, un experimento, leyendo ese fragmento a todas las personas que puedas. Probablemente no me equivoque al afirmar que la gran mayoría de tus sujetos de prueba confirmarán que has acertado en la gran mayoría de los aspectos. Se han realizado muchísimos análisis y comprobaciones empíricas muy interesantes (empezando por el experimento Forer) de los que podrás informarte en los enlaces que propongo. ¡Qué nadie pueda seguir estafando utilizando este método!

NOTAS:
  • Si te ha parecido interesante puedes difundirlo en Menéame a través de este enlace.
BIBLIOGRAFÍA:
  • Forer, B. R. (1949). The fallacy of personal validation: A classroom demonstration of gullibility. Journal of Abnormal and Social Psychology, 44, 118-123.
  • Sagan, Carl. (1997). El mundo y sus demonios. Editorial Planeta.
  • Shermer, Michael (2008). Por qué creemos en cosas raras. Alba.
ENLACES:
IMAGEN 1:

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