Mosquitos y jeringuillas

La infección por el VIH es una pandemia. En casi todos los países del mundo se producen nuevas infecciones y a finales del año 2007 había confirmadas 33,3 millones de personas infectadas. El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) puede infectar a una persona cuando ésta se pincha con una jeringuilla usada y contaminada. Es probablemente la principal causa de transmisión en el mundo junto al contacto sexual y la transmisión madre-feto.


El VIH es un virus extremadamente selecto. Se une por un tipo específico de célula del organismo humano, los Linfocitos T (CD4+), parte esencial del sistema inmune. En una jeringuilla de una persona infectada puede encontrarse sangre con linfocitos T infectados. De este modo, al pasar la sangre al siguiente usuario el virus puede colonizarlo. Al igual que ocurre con la jeringuilla, ¿puede un mosquito causar el SIDA si ha picado a una persona infectada y tragado sus linfocitos T con el virus dentro? La respuesta es no. Absolutamente falso. El mosquito, al ingerir la sangre, la procesa en sus vísceras y dado que el VIH no está capacitado para unirse a ninguna célula del mosquito (recordar que es muy selecto), el virus es destruido por el sistema digestivo del insecto.

Mención aparte merecen otras enfermedades, por ejemplo la malaria. La malaria o paludismo está provocada por género de parásitos unicelulares llamados Plasmodium (del que existen varias especies) que pueden sobrevivir y reproducirse en los mosquitos. Pero también lo hace con bastante especificidad, sólo tiene afinidad por las especies de unos mosquitos pertenecientes al género Anopheles. De hecho, hay fases del desarrollo del Plasmodium que sólo pueden tener lugar en el mosquito. Dentro de estos ciclos de desarrollo, existe un tiempo en el que los Plasmodium en su fase llamada esporozoo migran a las glándulas salivares de los Anopheles. Los mosquitos transmiten la malaria porque al picar inyectan un poco de saliva. Algo similar sucede con el denge, por ejemplo.

El caso del VIH, como ya vimos, es totalmente diferente. El virus en la jeringuilla penetra dentro de los linfocitos T humanos, sin embargo en un mosquito el virus se encuentra solo, no tiene afinidad por ninguna célula del vector y como consecuencia el virus no escapa a las glándulas salivares sino que se dirige inmediatamente e inexorablemente al sistema digestivo del insecto. Allí se digiere y destruye. Por eso las jeringuillas pueden trasmitir el VIH pero los mosquitos no.

BIBLIOGRAFÍA:
  • Longo, Dan L.; Fauci, Anthony S.; Kasper, Dennis L.; et al., 2012. Harrison. Principios de Medicina Interna. s.l.:McGrawHill.