Respuestas de leyenda #2

La primera respuesta de leyenda de la que hablamos en el blog salió de la boca de Carl Sagan cuando ese insistente periodista le instaba a que se mojase en la cuestión de la vida extraterrestre: le insistía en que respondiese lo que le dijeran las vísceras. "Intento no pensar con mis vísceras", fue la brillante réplica de Sagan.


Richard Feynman, como de costumbre, no se queda atrás. En una de sus famosas conferencias pronunciadas en la Universidad de Washington sobre el método científico, el significado y la utilidad de la ciencia, y la negra sombra de la era “acientífica”; explicaba la importancia de reconocer nuestra propia ignorancia incitándonos a reflexionar para que podamos reconocer si estamos equivocados.

Si no dudamos o reconocemos la ignorancia jamás se podrían aportar nuevas ideas a que explorar. Todo nuestro conocimiento científico es un corpus con grados variables de certeza y duda, modelos conceptuales de la realidad que parece estar ahí fuera. Algunos de nuestros conocimientos todavía son dudosos y otros son prácticamente seguros, pero ninguno es absolutamente cierto. Y no lo es simplemente porque en muchos casos todavía podemos no conocer todos los detalles. Aunque estamos trabajando en ello. Los científicos, argumenta Feynman, están acostumbrados a esto, saben lo que es dudar. Alguien que no duda tiene una idea religiosa y dogmática. Feynman enseñaba que no hay que tener miedo a la duda y a la reflexión, aunque el objeto de duda y reflexión sean afirmaciones que siempre hayamos mantenido, de las que imaginábamos un carácter sempiterno (tal vez especialmente en estos casos). Si lo hacemos, con la experimentación como juez, habremos obtenido un beneficio: si estábamos en lo cierto, poner en duda la aserción nos ha permitido mejorarla y si estábamos equivocados podremos hallar una mejor explicación.

Ante la pregunta
“¿Cómo puede usted vivir sin saber, vivir dudando?”
Feynman responde:
“Yo no sé lo que quieren decir. Yo siempre vivo sin saber. Eso es fácil. Lo que yo quiero saber es cómo llegan ustedes a saber”.
BIBLIOGRAFÍA:
Feynman, Richard. (2010). Qué significa todo eso. Crítica