El perro que no estaba ahí

El siguiente .GIF muestra un ejemplo divertido de cómo tu cerebro completa la información incompleta que recibe desde los sentidos. 

El sistema nervioso ha evolucionado para construir una realidad coherente: cuando miras a tu alrededor la imagen es continua, es decir, ves todo lo que abarquen tus ojos sin manchas ni huecos vacíos. Esto puede parecer cotidiano, nos sorprendería y asustaría ver de repente una mancha en el campo visual. Sin embargo, si nos paramos a estudiar la retina (la capa celular que se encuentra en el fondo del ojo y en la que existen células fotorreceptoras) lo que nos debería sorprender es lo contrario: ¡Deberíamos ver una mancha negra! La retina tiene una parte que carece de células fotorreceptoras, el llamado punto ciego, por donde se conectan los axones de estas células con el encéfalo: el nervio óptico. En teoría debería aparecer un punto negro en la parte de nuestro campo visual correspondiente a esa zona. Pero sorprendentemente no ocurre. El encéfalo tiene una eficiencia tan alta que se inventa esa parte de la información teniendo en cuenta las imágenes próximas y así nos muestra una realidad continua y coherente.

Las ilusiones ópticas ponen de manifiesto esta espectacular funcionalidad del sistema nervioso. Aunque en realidad la imagen son puntos en movimiento, no ves puntos, ¡ves un perro!


BIBLIOGRAFÍA:
Haines, Duane E. (2003). Principios de Neurociencia. 2º Ed. Elsevier Science.
Guyton, Arthur. Tratado de Fisiología Médica. 11ª Edición, Elsevier Science.
Mariño, Xurxo. (2013). Neurociencia para Julia. 2ª Ed. Editorial Laetoli.

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