4 de abril de 2013

DesMedicina: El frío y los resfriados

Mientras blando un pañuelo blanco y me rindo ante la fiebre, el dolor de cabeza y los mocos, se me ocurren dos preguntas: ¿En las épocas frías del año hay más resfriados? y ¿Es el frío el causante de los resfriados? A la primera pregunta, sin comernos demasiado el coco, podemos responder que sí: Existe una relación clara entre los catarros comunes y la estación del año, siendo más frecuentes en otoño e invierno. La segunda pregunta, en cambio, no es tan fácil de responder.

Los resfriados y el resto de infecciones respiratorias víricas agudas forman parte de las enfermedades más comunes del ser humano. Las enfermedades producidas por virus respiratorios se dividen en varios síndromes distintos, como el famoso resfriado común, la faringitis, la laringotraqueobronquitis, la bronquiolitis, la traqueítis, la bronquitis, etc. El resfriado común es el más habitual y está producido por los Rinovirus.

Existe la creencia generalizada de que las infecciones respiratorias son el resultado de pasar frío, salir a la calle con el pelo mojado, mantener los pies húmedos, y tantas otras afirmaciones que son admitidas sin reticencias por muchos. Junto con otras muchas creencias se basan parcialmente en recordar los aciertos y olvidar los fallos. Todo el mundo se acuerda de aquella vez que pasó frió y se resfrió, y no de aquella otra en la que, a pesar de haberse congelado, no pasó nada de nada. Sin embargo, a diferencia de otras creencias, sí que hay una base, existe relación entre el frío y los resfriados. Ya vimos que en las estaciones frías hay más resfriados, pero ¿es una relación causa-efecto?

Actualmente hay tres hipótesis plausibles que explicarían esta relación:
  • El frío favorece la infección por Rinovirus.
  • El frío evita la llegada del número suficiente de defensas a las vías respiratorias.
  • El frío nos hace estar más hacinados y favorece indirectamente el contagio.

Sobre la primera hipótesis podemos afirmar que, tanto el frío ambiente como la humedad y los cambios de presión barométrica, no afectan decisivamente a la fisiología de los Rinovirus. Los virus se dividen más fácilmente a temperaturas inferiores a la temperatura corporal normal (alrededor de 37º C): Los Rinovirus crecen preferentemente entre 33º y 34º C. Sin embargo esta es precisamente la temperatura normal de los conductos nasales en el hombre. Aunque vayamos abrigados. Por tanto, todavía no hay evidencias que sostengan claramente que el frío ambiente favorece la patogenicidad de los Rinovirus.

Otra explicación es que la exposición al frío disminuyese la respuesta inmune sistémica bajando la temperatura corporal normal, lo que favorecería una bajada del flujo sanguíneo (vasoconstricción) en las vías aéreas, limitando el suministro de células inmunitarias (que en condiciones normales lucharían contra los virus). Esto, según algunos estudios, estimularía, no tanto la infección por Rinovirus, sino la activación de alguna infección subclínica (paciente ya infectado aunque sin síntomas) de este virus, que se transformaría en clínica. ¿Existen pruebas de que la exposición al frío favorezca el desarrollo del catarro común por virus respiratorios en sujetos que han tenido contacto con el virus? En la actualidad no hay evidencia fuerte que nos ayude a afirmarlo, aunque existen indicios. Y aunque esto se confirmase en nuevos estudios, no explicaría la infección, sino la manifestación sintomática en alguien ya infectado previamente.

Por ello, la explicación que aparece como más probable (y sencilla) para el aumento de la incidencia en las estaciones frías, es el cambio en el comportamiento de las personas favoreciendo la transmisión del virus: con frío la gente está más hacinada (en las escuelas, trabajos o centros comerciales). El mal tiempo motiva a las personas a estar más tiempo bajo techo, lo que favorece sin duda el contagio entre ellas. Precisamente, dos de los picos epidémicos de los resfriados comunes son a la vuelta de vacaciones: en septiembre y enero.

Esto dice el Harrison. Principios de Medicina Interna
A pesar de ciertas observaciones anecdóticas, aspectos como la exposición a temperaturas frías, la fatiga y la privación del sueño no se han relacionado con un incremento de la enfermedad inducida por rinovirus en voluntarios, aunque algunos estudios han sugerido que el "estrés" definido desde el punto de vista psicológico puede contribuir al desarrollo de los síntomas.
La conclusión final es que NO hay una evidente relación causa-efecto entre el frío y el catarro común, aunque éste pueda intervenir favoreciendo indirectamente la transmisión del virus entre personas por el hecho de juntar a la gente entre las mismas paredes. No te contagias estando en la calle a la intemperie (¡aunque no lleves bufanda!) sino, irónicamente, al llegar a casa o al trabajo. Ironías de la vida.

BIBLIOGRAFÍA:
[1] Eccles, R. Acute cooling of the body surface and the common cold. Rhinology. 2002. 40:109-114.
[2] Gwaltney, JM. Climatology and the common cold. Trans Am Clin Climatol Assoc. 1985; 96:159–175.
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[4] Johnson, C and Eccles, R. Acute cooling of the feet and the onset of common cold symptoms. Family Practice. 2005; 22: 608–613.

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