19 de junio de 2012

El químico suplicio de Tántalo

Se conocen alrededor de 118 elementos químicos, sustancias simples que no se pueden descomponer en otras sustancias más sencillas.

Los elementos se recogen ordenados y clasificados en la tabla periódica. Pero aunque te puedan parecer unos fríos trazos sobre un papel que para lo único que sirven es para estar colgados en un cartel en las aulas de los colegios, la realidad, como seguro que supones, es muy diferente.

Los elementos químicos están, de una forma u otra, siempre presentes en nuestras vidas. Todos los días. Y no hace falta estudiar química o llevar bata. No nos podemos separar de ellos porque incluso nosotros somos elementos químicos. Son las piezas básicas sobre las que se construye la materia que vemos a nuestro alrededor.

Pero además, por si fuera poco, los elementos químicos recogen también un poco de la historia y la cultura del ser humano. Al igual que un libro antiguo por cuya lectura te empapas del mundo en el fue escrito, esos "trazos" atesoran parte del devenir de la cultura humana.

Los nombres de los elementos químicos tienen un origen muy diferente unos de otros. Algunos elementos químicos hacen referencia a sus propiedades:
  • Hidrógeno: que genera agua 
  • Oxígeno: que genera ácidos. 
  • Fósforo: que porta la luz
Otros hacen referencia a planetas o cuerpos celestes:
  • Teluro: la Tierra
  • Helio: el Sol
  • Selenio: Luna
En el siglo XVIII a los elementos químicos se les solía nombrar usando nombres neoclásicos, como uranio o titanio. Estaban inmersos en plena ilustración, el siglo de las luces.

En el siglo XIX esto cambió. Los descubridores de nuevos elementos químicos prefirieron en su mayoría usar nombres de países, haciendo referencia a la localización geográfica de su descubrimiento probablemente por los fuertes sentimientos nacionalistas que brotaban en Europa por aquella época. Cosas del chovinismo.
  • Polonio
  • Germanio
  • Escandio
  • Rutenio: nombre en latín medieval de Rusia.
Un elemento químico que tiene una historia curiosa es el Tantalio o Tántalo. El Tantalio es un metal de transición, de símbolo Ta y número atómico 73. El estado del tantalio en su forma natural es sólido y de aspecto azul grisáceo o blanco plateado, encontrándose en el mineral de la tantalita.

Es bastante resistente a la corrosión. En medicina se emplea como material de clavos para huesos, tornillos para mandíbulas e injertos para articulaciones. Los biomateriales porosos de tantalio permiten muy bien el crecimiento óseo. Pero su mayor uso es, junto al berilio, cobalto, galio, indio, niobio, wolframio, etc. como materia prima fundamental para fabricar productos tecnológicos, por ejemplo teléfonos móviles, GPS, satélites, televisores de plasma, el ordenador con el que escribo esto, y los aparatos para escuchar música, MP3, MP4, etc., siendo un componente básico de los condensadores electrolíticos y resistencias de alta potencia.

El nombre del Tantalio hace referencia, por lo que parece, al mito griego del "suplicio de Tántalo". Tántalo era hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. Consiguió ser invitado a una de las fiestas que la altísima sociedad griega, los dioses, celebraban. Durante el banquete en el Olimpo, en un descuido divino, se atrevió a robar un poco de ambrosía, el manjar de los Dioses que, a parte de saciar una mundana sensación de hambre, les confiere inmortalidad.

Zeus se enteró y le castigó severamente: lo sumergió de agua hasta la barbilla y lo rodeó de árboles frutales. Lo malo es que cuando Tántalo tenía sed las aguas se retiraban alejándose de su boca. Y cada vez que, muerto de hambre, quería coger los frutos de los árboles, las ramas de éstos se elevaban hasta el cielo. ¡Menudo castigo!


Pues bien, Anders Gustaf Ekeberg (1767-1813), químico sueco, hijo del explorador Carl Gustaf Ekeberg, examinando un fragmento de Tantalita descubrió el tantalio. Sin embargo, ¡su extracción fue extremadamente complicada! Resultaba muy difícil separar el tantalio de sus combinaciones con otros elementos. El tantalio suele aparecer en el coltán, una mezcla de los minerales columbita (la mena del niobio) y tantalita.

Este complicado proceso de extracción y separación del tántalo fue todo un "suplicio de Tántalo" para la química.

BIBLIOGRAFÍA:
  • J. D. Bobyn; G. J. Stackpool; S. A. Hacking; M. Tanzer; J. J. Krygie. Characteristics of bone ingrowth and interface mechanics of a new porous tantalum biomaterial. J Bone Joint Surg Br 1999 vol. 81-B no. 5 907-914
  • Casalderrey, M.L. (2005) Rincón Abierto. La voz de Galicia.
  • Aldersey-Williams, Hugh. (2011). Periodic Tales. The curious leves of the elements. Penguin Books.
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