20 de mayo de 2012

El meme de la semana: Fernando Savater

En nuestra tradición cristiana, la respuesta más popular a este embrollo es recurrir a un Dios creador. Dejando aparte la respetable piedad de cada cual, se trata de intentar explicar algo que entendemos poco por medio de lo que no entendemos nada. El universo y su origen son dificilísimos de comprender, ¡pero anda que Dios...! La eternidad y la infinitud de Dios provocan el mismo desconcierto que la eternidad y la infinitud del universo: si a la pregunta de por qué hay universo respondemos diciendo que lo ha hecho Dios, la siguiente pregunta inevitable es por qué hay Dios o quién ha hecho a Dios. Si vamos a aceptar que Dios no tiene causa, también podríamos haber aceptado antes que el universo no tiene causa y ahorrarnos ese viaje. Algunos teólogos sostienen que Dios es causa sui, es decir una causa que se causa a sí misma, lo cual contraviene los dos rasgos definitorios de lo que entendemos normalmente por causa: no es distinta sino idéntica a su efecto y no es anterior sino simultánea con él. ¿Podemos entonces seguir llamando «causa» a algo opuesto por definición a lo que habitualmente tenemos por «causa»?
Fernando Savater

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