Necias palabras del papa, otra vez

Durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud el pasado verano en Madrid, el señor Ratzinger metió, a mi humilde entender, la pata hasta el fondo con sus necios ataques a la ciencia. En aquella ocasión el papa nos advirtió de: "Los abusos de una ciencia sin límite y ¡alabó la radicalidad evangélica!: En la sociedad actual hay un eclipse de Dios, una cierta amnesia y un verdadero rechazo del cristianismo. Frente al relativismo y a la mediocridad, radicalidad evangélica.. Me he enterado a través de los blogs Homínidos y SinDioses de que Ratzinger nos volvió a dejar unos comentarios en la misa del gallo (el pasado día 25 de diciembre) que no tienen desperdicio alguno. Ratzinger dijo:

[...] Quien quiere entrar hoy en la iglesia de la Natividad de Jesús, en Belén, descubre que el portal, que un tiempo tenía cinco metros y medio de altura, y por el que los emperadores y los califas entraban al edificio, ha sido en gran parte tapiado. Ha quedado solamente una pequeña abertura de un metro y medio. La intención fue probablemente proteger mejor la iglesia contra eventuales asaltos pero, sobre todo, evitar que se entrara a caballo en la casa de Dios. Quien desea entrar en el lugar del nacimiento de Jesús, tiene que inclinarse. Me parece que en eso se manifiesta una cercanía más profunda, de la cual queremos dejarnos conmover en esta Noche santa: si queremos encontrar al Dios que ha aparecido como niño, hemos de apearnos del caballo de nuestra razón ilustrada. Debemos deponer nuestras falsas certezas, nuestra soberbia intelectual, que nos impide percibir la proximidad de Dios. Hemos de seguir el camino interior de san Francisco: el camino hacia esa extrema sencillez exterior e interior que hace al corazón capaz de ver. Debemos bajarnos, ir espiritualmente a pie, por decirlo así, para poder entrar por el portal de la fe y encontrar a Dios, que es diferente de nuestros prejuicios y nuestras opiniones: el Dios que se oculta en la humildad de un niño recién nacido. Celebremos así la liturgia de esta Noche santa y renunciemos a la obsesión por lo que es material, mensurable y tangible. Dejemos que nos haga sencillos ese Dios que se manifiesta al corazón que se ha hecho sencillo. Y pidamos también en esta hora ante todo por cuantos tienen que vivir la Navidad en la pobreza, en el dolor, en la condición de emigrantes, para que aparezca ante ellos un rayo de la bondad de Dios; para que les llegue a ellos y a nosotros esa bondad que Dios, con el nacimiento de su Hijo en el establo, ha querido traer al mundo. Amén.
¡Debemos apearnos de nuestra razón ilustrada! Por supuesto. ¿Por qué Ratzinger diría esto? Miremos hacia la ilustración. Este movimiento cultural del siglo XVIII (el siglo de las luces) propugnaba que el ser humano, usando su razón y la lógica, además de la ciencia (la nueva ciencia empírica), era capaz de conseguir grandes cosas. Cosas entre las que figuraban los nacimientos de las sociedades democráticas, la lucha contra la tiranía y el abandono de la tutela de Dios sobre los hombres (quizá esto molestase un poquito a Ratzinger). Los grandes filósofos ilustrados como Kant nos instan a valernos de nuestro intelecto para luchar contra los prejuicios y los dogmas que nos rodean, hay que atreverse a saber. Esta última frase ("Sapere Aude") resume perfectamente la ilustración.

Otra cosa importante de la ilustración es la Enciclopedia. Para recoger las ideas ilustradas es creada por Diderot y D'Alembert (entre otros) la primera enciclopedia. Lo que supone, además, el acceso a libros, panfletos, información, en esencia conocimiento, por parte de la sociedad. Los filósofos ilustrados querían educar a la sociedad, porque una sociedad culta, es decir, que piensa por sí misma era la mejor manera de asegurar el fin del Antiguo Régimen, que se basaban, igual que el poder de los papas, en la ignorancia del pueblo. La cultura es peligrosa y los libros son armas muy potentes, las dos primeras lecciones que te enseñan en la escuela de dictadores.

En palabras del propio Kant la ilustración supuso la salida de la minoría de edad del ser humano. Ratzinger critica esto, critica la razón ilustrada. La verdad es que le entiendo, es más fácil manipular a niños que a adultos (en esto se basa el catecismo) y es más fácil manipular a adultos ignorantes que a adultos influenciados por la ilustración y capaces de pensar. Uuhhuu pensar... Apaguemos las luces y volvamos a la oscuridad.

ENLACES:
- http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=35662
- http://blog-sin-dioses.blogspot.com/2011/12/benedicto-xvi-invita-abandonar-la-razon.html
- http://es.wikipedia.org/wiki/Ilustración
- http://de-avanzada.blogspot.com/2011/12/el-papa-le-pide-los-catolicos-que-sean.html

NOTAS:
Gracias a Ismael Pérez de Homínidos y al blog SinDioses. Gracias también a David Osorio (De Avanzada) por su enlace: http://bit.ly/rPlcxm.