9 de diciembre de 2011

LIBRO: Darwin. Autobiografía.

Leyendo las páginas de la Autobiografía no censurada de Charles Darwin  descubrimos su verdadero carácter. Pese a que nadie desconoce lo básico de su teoría, su figura, la figura del naturalista Darwin es muy desconocida. Se trata de una persona humilde, apasionado por la ciencia, por el naturalismo y la geología y enamorado de los libros: su sistema de clasificación de todos los libros que leía le permitía encontrar inmediatamente cualquier cita, aunque pasasen 40 años.

Merece destacarse su evolución intelectual. Siendo niño, por ejemplo, nos confiesa que le gustaba robar fruta en fincas (para lo cual diseñó un truco bastante inteligente), y hacer pasar por verdaderas historias inventadas, quizás por un deseo oculto de llamar la atención, como él mismo nos confiesa. Era mal estudiante en el colegio, por lo que su padre le envió directamente a la universidad. Empezó estudiando Medicina, pero se dio cuenta que ese mundo no le apasionaba (la primera vez que asistió a un quirófano, salió corriendo, aunque, como él mismo dice "sucedió antes de los benditos tiempos del cloroformo"). Cuando disfrutaba de verdad era en sus salidas por el monte a recolectar insectos y a estudiar las formaciones geológicas. No se consideraba un científico, sino un naturalista y un geólogo aficionado.

Narra escasamente su viaje en el Beagle (ya lo cuenta en otro libro) pero lo que sí explica es su relación con otros científicos de su época, con muchos naturalistas y biólogos de todo el mundo mantenía contacto epistolar y le ayudaban a pulir las ideas de lo que sería su gran obra. Sus amistades aparecen también reflejadas (habla de su buen amigo Huxley como una bellísima persona), así como, por desgracia, sus frecuentes problemas de salud.

Una de las cosas más relevantes del libro es descubrir las partes censuradas. Sus hijos censuraron especialmente aquellas partes en las que criticaba a la religión. Gracias a esta edición sabemos, por ejemplo, que Darwin, en un principio creyente, se fue apartando de la religión desde la trágica muerte de una de sus hijas, momento en el que comprendió que la ciencia es opuesta a la fe.

Persona humilde como pocas, Darwin se sentía asombrado por la repercusión de El origen de las especies, llegando a declarar su perplejidad porque una publicación alemana había utilizado el término ¡Darwinismo!

Inspirados por su humildad, diremos que entre nuestras manos tenemos un privilegio. El privilegio de revisar las páginas de la vida de quién cambió para siempre nuestro concepto de vida.

Cita del libro:
Mi éxito como hombre de ciencia ha estado determinado, hasta donde me es posible juzgar, por un conjunto complejo y variado de cualidades y condiciones mentales. Las más importantes han sido el amor a la ciencia, una paciencia sin límites al reflexionar largamente sobre cualquier asunto, la diligencia en la observación y recogida de datos, y una buena dosis de imaginación y sentido común. Es verdaderamente sorprendente que, con capacidades tan modestas como las mías, haya llegado a influir de tal manera y en una medida considerable en las convicciones de los científicos sobre algunos puntos importantes.

LIBRO:
Darwin, Charles (2009). Autobiografía. Editorial Laetoli. 3ª Edición.