5 de octubre de 2011

Principios morales de Peter Singer

Peter Singer es un gran filósofo y un personaje muy polémico. Su nombramiento en la cátedra DeCamp de Bioética en Princeton levantó ampollas: El The New York Times lo calificó como la mayor conmoción académica desde que una universidad estodounidense intentó contratar al partidario del amor libre Bertrand Russell. ¿A qué se debe la controversia que provoca Peter Singer? En el prefacio de su libro “Una vida Ética. Escritos.” resume así sus tesis filosóficas. No estoy de acuerdo en todo, pero desde luego invita a la reflexión:



  1. El dolor, entendiendo por ello angustias y sufrimientos de cualquier tipo, es malo sin importar a quien le pueda doler. Es cierto, sin embargo que a veces puede ser necesario causar dolor y sufrimiento en uno mismo o en otros. Lo hacemos en el primer caso cuando vamos al dentista y en el segundo cuando castigamos a un niño o encarcelamos a un criminal. Pero esto está justificado porque conllevará menor sufrimiento a largo plazo. Por contra, el placer y la felicidad son buenos, aunque hacer cosas para obtener placer y felicidad puede ser incorrecto si daña a otros.
  2. Los seres humanos no somos los únicos seres capaces de sentir dolor o de sufrir. La mayoría de los animales no humanos (sin duda todos los mamíferos y aves que habitualmente comemos) pueden sufrir dolor. La mera diferencia de especie es sin duda una diferencia moralmente insignificante. La vida de un ser humano no es de mayor valor que la vida de un animal. Sin embargo, los seres humanos típicamente, aunque no siempre (eutanasia,...),  tienen unos deseos de continuar viviendo que los animales no humanos no son capaces de tener, y eso marca una diferencia.
  3. Cuando consideramos la gravedad de quitar una vida no debemos fijarnos en la raza, el sexo o la especie a la que el individuo pertenece, sino en las características del individuo sacrificado, como, por ejemplo, sus propios deseos de seguir vivo o el tipo de vida que es capaz de llevar.
  4. Somos culpables de las consecuencias tanto de lo que hacemos como de lo que decidimos omitir.

¿En que parte están en desacuerdo? Sospecho que la mayoría de sus detractores son partidarios de la doctrina de la santidad de la vida basada en que Dios nos ama (tengo razones para pensar que no nos ama). El caso es que ya es hora de sacar los restos de religión de la ética. Peter Singer está en ello.

BIBLIOGRAFÍA:
Singer, Peter (2011). Una vida ética. Escritos. Tauros Ediciones. 2ª ed.