17 de agosto de 2011

Católico-rebajas, temporada primavera-verano

¿Se imagina alguien qué pasaría si las iglesias, al igual que los grandes almacenes, estuviesen de rebajas en lo que a confesiones se refiere? Antes si quiera de que se abran las puertas de la humilde parroquia, ya habría una enorme cola de personas ansiosas por confesar sus pecados. En los grandes almacenes, cuando se abren las puertas, un tropel de mujeres y hombres entran saltando unos encima de otros y otras para conseguir llevarse las mejores ofertas. ¿Pasaría algo así en las iglesias?


El arzobispo de Madrid, Rouco Varela, ha anunciado que la iglesia ¡está de rebajas! (obviamente no con estas palabras). Con motivo de la visita del papa a Madrid para celebrar las Jornadas Mundiales de la Juventud, y mientras dure la misma, Rouco Varela ha dado permiso a los cientos de sacerdotes que ocuparán los confesionarios instalados en el Parque del Retiro de Madrid para que absuelvan a las mujeres que, arrepentidamente, se confiesen por haber abortado. Eso si, que les impongan una penitencia “conveniente”, seguro que se la merecen…

Si los demás monseñores tomaran ejemplo de Rouco y aplicasen reclamos publicitarios en sus diócesis, se encontraría la solución para el terrible laicismo y librepensamiento que amenaza el mundo. Ya veo grandes colas en las puertas de las iglesias esperando que abran, para ser las primeras o primeros que lleguen al confesionario. Además, cada vez podrían hacer mejores ofertas. ¿Te imaginas?: Sólo durante hoy: 3x1, confiésate de un pecado y te absolvemos de 3”, o este otro: “Confiésate de adulterio y te perdonamos todas las masturbaciones.” También podría ser así: “Si te perdonan más barato en otras religiones, te devolvemos el dinero de la comunión. (En cheque regalo para la confirmación)”.

Podrían hacer más reclamos, tomando como ejemplo las campañas publicitarias. ¡Hostias de sabores! Si los infames que usan preservativos pueden hacerlo, por qué no la Santísima Madre Iglesia, se debiera preguntar Rouco. Estoy por ir a comulgar si hay hostias con sabor a chirimoya o a frutas del bosque. Podían hacer ofertas al estilo: “Asiste tres domingos a misa al mes y el cuarto te lo regalamos”, “¿Cansado de religiones que te obligan a rezar agachado hacia La Meca? Hazte católico y por el módico precio de las limosnas, ¡escucha misa sentado! (Letra pequeña: Es posible que algunas veces se obligue a estar de pie y que el precio no se limite a las limosnas), “Reza un rosario completo y olvídate de ayunar los viernes de cuaresma”. “¿Tienes miedo de que más hijos tuyos se mueran por no donarles sangre? ¡Deja de ser testigo de Jehová y hazte católico!”. Todo sea por mantener el rebaño de nuestro señor.



Sin embargo, tengo que advertir a Rouco de que explique mejor su posición, no vaya a ser que algún hereje lo acuse de hipócrita, frívolo o cínico, o de las tres. Rouco Varela debería puntualizar cosas como ¿Acaso es menos grave el confesarse de un aborto esta semana que hace un mes?, (Quizás Dios haya cambiado de opinión), ¿Por qué cuando usted juzga el aborto basándose en dogmas o en la visita del papa a Madrid tiene más razón que yo, que baso mi opinión en la medicina, en que antes de que el feto tenga desarrollado el tubo neural, es decir, el sistema nervioso, está bien abortar, pero que después de esa fecha estaría mal? ¿Por qué sólo les perdona la excomunión a las mujeres que han abortado, pero no a los médicos que practicaron el aborto? No quiero pensar que se esté aprovechando de lo mal que se tiene que sentir la madre al abortar, por muy decidida que esté a hacerlo. Siempre es una decisión difícil, pero que (bajo mi humilde opinión) se puede tomar, especialmente si el feto no tiene sistema nervioso. ¿Y si el embarazo entrañaba riesgo para la madre o ésta había sido violada? No lo se pero supongo, dado lo razonable que es la iglesia, que ni a estas mujeres ni a los médicos se les habrá excomulgado.

Podrían extender la oferta de perdón a otros excomulgados como a las infames personas que han apostatado (quizás no lo hagan porque no es tan fácil que monseñor les haga entrar en razón), a los villanos sacerdotes que han revelado a la policía la confesión de un terrible asesino y violador para que cumpla castigo en la cárcel (aunque ya no a ojos de Dios, así que el asesino podría encontrarse con su víctima en el cielo, suponiendo que esta haya ido al cielo, que igual acababa de abortar, no se confesó, y encima de violada ¡quemándose en el infierno!). También podían perdonar a las personas que habían dudado de la autenticidad del santo prepucio de Calcata ya que la excomunión se mantuvo hasta 1954, o quitarles la carga de la excomunión a las mujeres que han intentado ordenarse sacerdotes.


Incluso podemos ir más lejos. Podían perdonar la excomunión, si se arrepienten, a los sacerdotes que han violado niños. Espera,… ¡si no les han excomulgado! Bueno da igual, un error lo tiene hasta Dios. Pero sí que podían perdonar la excomunión a los miembros del Tercer Reich, si se arrepienten de matar a millones de personas claro. Espera,… ¡Tampoco les han excomulgado! (Y eso que Jesús era judío). Bueno, da igual, dos errores también los tiene Dios. No voy a seguir no vaya a ser que algún malintencionado lector de este blog malinterprete mis palabras, se le ocurra ponerse a pensar y que llegue a la conclusión de que la Santa Madre Iglesia Católica tiene poco de santa.


ENLACES:

BIBLIOGRAFÍA:
- Harris, Sam. “El fin de la fe”
- Onfray, Michael. “Tratado de Ateología”
- Sagan, Carl y Druyan, Ann. “Aborto. ¿Es posible tomar al mismo tiempo partido por la vida y la elección?”. Del libro de Carl Sagan Miles de Millones, Pensamientos de vida y muerte en la antesala del milenio”.
- Singer, Peter. “Una vida ética. Escritos”
- Canon 1364
- Canon 1388
- CIC 2272; Ley Canónica 1398

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