29 de junio de 2011

¿Qué ocurre al crujir los nudillos?

Incontables personas, entre las que me encuentro, tienen la curiosa costumbre de “crujir” o “triscar” los dedos y otras articulaciones. La causa de ese ruido para muchos es una duda universal, una duda al nivel de si existe dios, al nivel de si existe inteligencia extraterrestre o al nivel de si existe vida inteligente en la Tierra.

Para entender el crujir de dedos, hay que hablar un poco sobre anatomía. El esqueleto humano está formado por huesos, éstos se unen entre si formando articulaciones. Dentro de estas podemos distinguir varios tipos, entre ellas las diartrosis, que son las más abundantes y las que permiten un mayor grado de movimiento, y además, a las diartrosis pertenecen los nudillos. En este tipo de articulación, las diartrosis, los huesos que la forman están recubiertos por una cápsula (cápsula sinovial) en cuyo interior encontramos el líquido sinovial. Este líquido contiene sustancias nutritivas y distintos gases, entre los que se encuentra el oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono.

Cuando triscamos un dedo estamos estirando la cápsula de unión, pero ésta, como cualquier elemento elástico, tiene un máximo de estiramiento. Este tope está limitado, entre otras cosas, por el volumen del líquido del interior. Si nos esforzamos en estirar la cápsula más allá de su límite, el líquido nos lo impide porque no se dilata. Si aún así insistimos, queremos que se produzca la dilatación del líquido, para ello es necesario que disminuya la presión en el interior de la articulación, cosa que sucede si se produce la salida de los gases del interior (especialmente el nitrógeno). Así se incrementa el volumen del líquido, con lo cual también se incrementa la movilidad de la articulación.

Por lo tanto, el ruido que oímos al triscarnos los dedos se produce por la salida a presión de los gases de las articulaciones. Si se toma una imagen en rayos X de la junta después de triscar un dedo, observaremos una pequeña burbuja de gas. Ese gas explica que la articulación no vuelva a crujir en un tiempo. Esto sería debido a que los gases necesitan tiempo para disolverse de nuevo dentro del líquido artucular.

Otra gran cuestión es si crujir los dedos provoca daños. Pues bien ante este dilema únicamente puedo echar leña al fuego, porque existen varios estudios sobre el tema, pero un poco contradictorios. Por poner dos ejemplos, un estudio afirmó que no existe relación entre crujir los dedos y la osteoartritis, pero otro afirmó que podía dañar los tejidos blandos circundantes a la articulación.

Otra cuestión es la diferencia entre el crujir de dedos y otros sonidos parecidos que por ejemplo provienen de las rodillas o los tobillos. En estos últimos es frecuente que se produzca un chasquido repentino cuando por ejemplo, pasamos de estar sentados a levantarnos, etc. Este sonido se produce por un deslizamiento súbito de algún tendón de esas articulaciones que recupera su lugar original tras haber pasado un tiempo contraído o distendido.

BIBLIOGRAFÍA:
  • Brodeur, Raymond. ¿Qué es lo que produce el sonido cuando nos crujimos los nudillos? En Scientific American. Cuestiones curiosas de ciencia. Alianza Editorial, 2ª Edición, 2010.

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